Asi lo aseguraron los voluntarios que supervisan a las personas aisladas: "Notamos que la familia lo espera al voluntario, y en muchos casos están angustiados. Así que ahora tenemos también un número de teléfono de contención psicológica al cual acudir”.
Susana Fantini es coordinadora del grupo de voluntarios que bajo la supervisión de los profesionales del Hospital Francisco López Lima de la ciudad de General Roca, hacen visitas cotidianas a las personas aisladas que dieron positivo de Covid-19 o personas que son ser contactos estrechos de contagiados de coronavirus.
Según relato Fantini la actitud de las perronas que están aisladas ha cambiado y lo que renueva el ánimo es que de 500 personas aisladas ahora quedan menos de 350 en poco más de una semana.
Detalló Fantini que “Lo que hace puntualmente primeramente el voluntario es notificar a la persona que se encuentra aislada por haber sido contacto estrecho de un paciente de coronavirus positivo. A partir de ese momento, se le notifica también al grupo conviviente de esa persona, porque lo que estamos haciendo es aislar el contacto estrecho de ese contacto estrecho, para ver si de alguna manera frenamos la reproducción que estamos teniendo”.
Cuando habla de las impresiones que va experimentando el grupo, la coordinadora expresó que “hubo un cambio, sobre todo a partir ya del día domingo, que fue día del padre. Hablamos con cada familia de la importancia de cuidarse, porque si querían a su papá, era necesario que se quedaran en su casa y no lo pusieran en peligro”.
Y en el dia a dia “notamos que la familia lo espera al voluntario, y en muchos casos están angustiados. Así que ahora tenemos también un número de teléfono de contención psicológica al cual acudir”.
También se controlar que la persona esté en su domicilio, “hacemos trámites, mandados, todo con la premisa de evitar que la familia salga de la casa. Tratamos de satisfacer cada una de las demandas de la familia”.
“Muchas veces el voluntario no tiene los datos de todas las personas con las que convive. Así que hace ese trabajo también, de identificar al resto del grupo. Y luego, todos los días, durante 14 días, mientras dura el aislamiento, el visitador concurre ese domicilio. Y además los acompañamos por teléfono. Se los llama todos los días para ver cómo se encuentra”, Se pone en contacto con la persona que debe acatar el aislamiento, porque ante alguna señal o síntoma rápidamente “se hace el hisopado”.
Fantini admite que “hay familias que no quieren hacer el aislamiento y que piden un hisopado inmediato para poder quedar liberadas. Pero ahí no nos metemos, porque es algo de los doctores. Les cuentan que no tiene sentido hisopar sin síntomas, porque puede dar negativo y a los dos o tres días hacerse positivo”.
La parte más importante del trabajo es cuando se debe notificar que una persona ha abandonado su domicilio. “Tenemos hasta el momento 6 casos en que fuimos a notificar con la Policía, porque son personas que violan la cuarentena. Ha pasado que vamos al domicilio de la persona que ya fue notificada por escrito, y no está. Entonces ahí sí vamos con la Policía y hacemos una infracción, y la denuncia penal”.
Fantini se sumó al trabajo voluntario como otros funcionarios del gobierno provincial y explicó que “desde el día uno el equipo de epidemiología del hospital está trabajando y nunca dejó de trabajar, haciendo el seguimiento casa a casa. El tema es que el número de casos aumentó y entonces nos incorporamos los voluntarios, que fue una recomendación que hizo Nación, de sumar al llamado telefónico la visita personal. En realidad reforzamos lo que ya se venía haciendo que desde el día uno de esta pandemia”.
Otra función de la visita diaria, es que “a veces el positivo, con los días, se va acordando con qué otras personas estuvo, entonces el grupo de voluntarios sigue abriendo el espectro notificado”.